Te propongo divorciarnos

By 17/05/2018Artículos

Del sí para toda la vida al sí para nunca más. Las mil y una noches que supone un proceso de divorcio.

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Geraldine Vásquez Sakamoto

Abogada

 No es menos cierto que la palabra divorcio produce sentimientos encontrados en las personas que lo atraviesan. Durante este proceso, la familia y amigos cercanos, muchas veces se hallan salpicados, ya sea por sus causas y/o consecuencias. En ese sentido, los factores psicológicos y económicos determinan, en gran medida, el camino que han de seguir los directamente involucrados (cónyuges).

La regulación de nuestro país nos ofrece 2 alternativas, a nuestro entender, para obtener el divorcio: divorcio sin acuerdo o por causal y divorcio rápido o por mutuo acuerdo. Sea cual sea la alternativa de divorcio que se elija, la ley establece que los temas de alimentos, tenencia y visitas de los hijos menores de edad, así como la división y separación de bienes adquiridos durante el matrimonio deben resolverse en la misma oportunidad en la que se formula el pedido de divorcio.

Divorcio por causal

Esta primera alternativa nos la da el código civil, pues se refiere a aquellos casos que se ventilarán únicamente en sede judicial, bajo las causales expresamente señaladas en el artículo 333, a saber:

  1. Adulterio
  2. Violencia física o psicológica
  3. Atentado contra la vida del cónyuge
  4. Injuria grave
  5. Abandono injustificado de la casa conyugal por más de 2 años, continuos o fraccionados
  6. Conducta deshonrosa
  7. Uso habitual e injustificado de drogas alucinógenas o sustancias que puedan generar toxicomanía
  8. Enfermedad grave de transmisión sexual, contraída después de la celebración del matrimonio
  9. Homosexualidad sobreviniente al matrimonio
  10. Condena por delito doloso a pena privativa de la libertad mayor a dos años, posterior a la celebración del matrimonio
  11. Imposibilidad de hacer vida en común
  12. Separación de hecho por un periodo ininterrumpido de 2 años (en caso dehaber hijos menores de edad, este periodo será de 4 años)

En este punto debe anotarse que estas causales de divorcio son de carácter numerus clausus, es decir, son de enumeración cerrada; no existiendo la posibilidad legal de agregar alguna otra para solicitar el divorcio. La duración promedio del proceso en sede judicial es de 18 meses, dependiendo además de la carga procesal del juzgado, la complejidad del caso, el grado de defensa y resistencia de la otra parte, de las apelaciones y/o recursos que presenten, y si fuese necesario notificar al otro cónyuge en el extranjero, vía exhorto.  Por supuesto, la carga de la prueba es de quien interpone la demanda, pues se entiende que ésta es la víctima en la fractura del vínculo matrimonial. Este tipo de divorcio se sostiene en la defensa cautiva[i]

Divorcio por mutuo acuerdo

La segunda alternativa viene de la mano de la Ley Nº 29227 – Ley de Divorcio Rápido, la cual faculta a las notarías y municipalidades a que puedan dar por finalizado el vínculo matrimonial, mediante un Procedimiento No Contencioso de Separación Convencional y Divorcio Ulterior. En este tipo de divorcio prima la voluntad de las partes, no siendo necesario probar los motivos que dieron origen a la separación. Además, son los cónyuges quienes acuerdan los términos y condiciones del divorcio  respecto de los hijos – menores o mayores dependientes -, los bienes y las deudas del matrimonio, y los temas relativos que ellos consideren necesarios/relevantes.

Se le ha dado el nombre de Divorcio Rápido, ya que el promedio de duración es de 3 meses, si no hubieran hijos menores o bienes conyugales, caso contrario habrá de adicionarse 1 mes por lo referente a la conciliación extrajudicial que deberá realizarse para formalizar los acuerdo sobre los hijos (alimentos, tenencia y visitas); asimismo, 20 días adicionales para lo referente a la formalización de la separación de bienes.

Ambos trámites son requisitos obligatorios para llevar a cabo el divorcio ulterior.

Los requisitos principales son:

  1. Acuerdo de ambos cónyuges
  2. Estar casados mínimo por 2 años
  3. En el caso de hacerlo por vía notarial, el costo es más elevado que en la municipalidad
  4. En el caso de hacerlo por vía administrativa municipal, se requiere acudir a la municipalidad en la cual se llevó a cabo el matrimonio o a la del último domicilio conyugal

Cabe resaltar que si alguno de los cónyuges se encontrara fuera del país o ciudad en la cual se desea iniciar el proceso de divorcio, puede igualmente realizarse por medio de un Poder legal.

Explicado todo lo anterior, hay una pregunta que guarda íntima relación con lo abordado hasta aquí: ¿soy peruano/a y me casé con un extranjero/a fuera del Perú, cómo me divorcio? Este es un escenario no menos importante que los anteriores descritos, ya que el número de los connacionales involucrados en estos casos es alto. Sin embargo, la ley también se ha esforzado por dar una respuesta satisfactoria.

El Exequátur o Reconocimiento de Sentencia Extranjera, regulado por el artículo 2102 del código civil (sección de Derecho Internacional Privado), establece que «las sentencias pronunciadas por tribunales extranjeros tienen en la República la fuerza que les conceden los tratados respectivos. Si no hay tratado con el país en el que se pronunció la sentencia, tiene ésta la misma fuerza que en aquel país se da a las sentencias pronunciadas por los tribunales peruanos».

Respecto al proceso de exequátur de divorcio, el artículo 749 del código civil establece que se tramita ante una Sala Superior de Familia. La característica de este tipo de proceso es ser No Contencioso y tener una estructura sencilla. Sin embargo, puede resultar algo duradero debido al sistema de notificaciones que han de llevarse a cabo (por medio de cartas rogatorias o exhorto al extranjero), lo cual hace que el proceso se alargue hasta por el lapso de 1 año aproximadamente

Para ponerlo en contexto, imaginemos que José (peruano) se casó con Ana (colombiana) en la ciudad de Cartagena – Colombia, luego de lo cual decidieron asentar su matrimonio en el Consulado peruano. Es decir, José y Ana tienen un matrimonio válido ante los dos ordenamientos jurídicos. Después de muchos años deciden divorciarse en Colombia. Una vez tengan su sentencia de divorcio colombiano, pueden iniciar el proceso de exequátur ante los tribunales peruanos, con la finalidad que su divorcio sea reconocido también por el Perú, sin necesidad de iniciar nuevamente el proceso de divorcio.

Bajo este supuesto, los requisitos para solicitar el exequátur o reconocimiento de sentencia extranjera, de acuerdo al artículo 2014 son:

  1. Reciprocidad: Tratado que vincule a dos estados para que las sentencias de un estado puedan ser reconocidas y aceptadas en los tribunales del otro estado. A falta de tratado, que la práctica judicial entre ambos estados sea verificable
  2. Que las sentencias emitidas por los tribunales extranjeros no hayan sido emitidas sobre temas de competencia exclusivamente peruana
  3. Que el tribunal extranjero haya sido competente para conocer el asunto
  4. Que se hayan respetado las normas y garantías procesales
  5. Que la sentencia emitida por el tribunal extranjero tenga calidad de cosa juzgada, sin lugar a impugnación
  6. Que no exista en el Perú juicio pendiente entre las mismas partes ni por el mismo motivo, con anterioridad a la demanda que originó la sentencia
  7. Que no sea incompatible con otra sentencia
  8. Que no sea incompatible al orden público ni a las buenas costumbres

Aun cuando sabemos que llevar adelante un proceso de divorcio no es tarea sencilla, dependerá de las partes decidirse por lo que más les beneficie y/o favorezca a sus necesidades.

En conclusión, el marco legal peruano nos ofrece alternativas para el  divorcio bajo varios supuestos, lo cual coadyuva a que las mil y una noches de un terrible proceso de separación y divorcio se conviertan en algunas, cuando menos,  más tranquilas y satisfactorias.

 

[i]Aquella que asume el abogado colegiado en un proceso. Representa el derecho a la libertad de elegir la asistencia y ayuda profesional más favorable